lunes, 16 de octubre de 2017

Miedo que evoluciona a madurez va unido de la mano a sensatez

Dicen que los cambios son buenos, que te ayudan a madurar y ver el mundo desde otra perspectiva. Dicen que debes abrirle los brazos a las nuevas etapas, que si les das un cálido abrazo te responderán con el mismo gesto.
Dicen que si alguien se va, otro viene, que no hay un ying sin yang, no hay luz sin oscuridad, todo está cuidadosamente equilibrado en una balanza.
Dicen que te debes amoldar a las cosas, que dejar que los sucesos fluyan  a tu alrededor.

Dicen, dicen, dicen... Dicen mil y una cosas que no sigue nadie. Todos perdemos, todos tenemos miedo a lo nuevo, mas vale malo conocido que bueno por conocer... Yo tengo miedo, a los cambios, a las personas nuevas, a las experiencias con las que me aterra descubrir que me gusta hacer algo totalmente distinto a lo que estoy acostumbrada. Tuve miedo de perder a gente y ese miedo se volvió real. Aún tiemblo cada vez que para el bus en una parada, rogando que no se suba y tenga que enfrentarme a uno de mis mayores dolores. Aún tiemblo al oír su voz rompiéndome. Aún tiemblo solo con imaginarme lo que debe de pensar cuando se acuerda de mi,si sonreirá como yo ante algún recuerdo bonito o, si por el contrario,se asqueará por haber compartido gran parte de los años mas importantes de nuestras vidas conmigo.

Sí, lo reconozco alto y claro: tengo miedo.
Y  sí, lo reconozco: he madurado estos meses lo suficiente, como para dejar de mostrar mis sentimientos y parecer un témpano de hielo.

martes, 27 de junio de 2017

Tocando fondo

No entiendo que hago mal, la mitad de las veces (por no decir todas), cada cosa que hago está errónea, hay fallos, sale todo como la mierda. Lo peor del mundo es tener la idea tan clara de que estás haciendo lo correcto, que todo va a estar bien... y a penas a unas horas, todo se tuerce inesperadamente. No me estoy echando flores ni haciendo que la culpa me resbale por el hombro, solo estoy usando de nuevo este blog para desahogarme entre lágrimas, para evitar hacer daño a mas gente, porque aquí da igual quien me lea, solo son mis pensamientos, mis ganas de mandarlo todo a la mierda... Aquí no hay nombres ni mensajes cargados de odio o tristeza, solo hay burbujas de ideas explotando en forma de palabras, de textos que reflejan como me siento.

Basta que esté mal por algo, para que un cúmulo de cosas se me venga encima, todo de golpe, haciendo un gran desastre a partir de un guijarro en el camino. Supongo que, en realidad, cuando uno está mal se toma lo demás como algo peor de lo que en realidad es, de ahí el decir que se nos viene toda la mierda encima.

Esta entrada es posible que no tenga mucho sentido, la estoy escribiendo casi a las 3 de la mañana y después de llevar dos horas demasiado mal como para poder articular mas de dos frases sin que se me quiebre la voz, cada vez que me medio recupero, llega otro comentario cargado de veneno del mas letal. Nunca había llorado por una amistad, siempre había sabido afrontar los problemas con el rostro seco y con firmeza pero, esta vez, no soy capaz. Ha ocurrido una cosa horrible con la persona en la que estos últimos meses mas he confiado, mas le he contado, mas he compartido mis rayadas y mas he hablado en general. Ha ocurrido que no quiere ni verme, que me siento como en navidades: Sola. Sin apoyos. Me siento con un camino enormemente largo y acojonante sin nadie que me de la mano por si me tropiezo.

Decía que había tocado fondo, pero fondo solo se toca cuando sientes como vas perdiendo a una persona así de importante en apenas horas.

viernes, 28 de abril de 2017

28 de abril

Esta entrada va a ser corta, porque no puedo escribir sin llorar. No os podéis imaginar lo que duele el día de hoy, el 28 de abril. Hasta hace apenas 5 meses era un día genial y bonito, algo para celebrar y estar feliz pero, desde que metí la pata hasta el fondo y me jodí enormemente la vida, mi querido 28 solo sirve para llorar y querer morirme. Hoy incluso con más intensidad, ya que es el mes de abril, el mes en el que, justo dos años atrás, ocurrió el mejor día de mi vida. Pensar que hace esos dos años empezaba la mejor decisión de todas... Por fin me sentía totalmente feliz y yo misma, me sentía rodeada por una burbujita rubia de amor y alegría y, os juro que en aquel momento, pensé que jamás volvería a estar mal.

Soy yo, por lo que obviamente me equivoqué. Si, ya lo había pasado mal otras veces pero nada comparado con ahora. El dolor no llegó instantáneamente, tuvieron que pasar dos meses para que se rompiese la tabla que sostenía la mierda de mi vida, y me cayese toda encima hundiéndome en desgracia, enfados y, sobretodo, en culpabilidad. Eso fue lo peor, pasarme dos meses tocada pero "feliz" y de golpe no encontrar motivos para seguir aquí. "No, no, no... Otra vez como en tercero no porfavor" No paraba de pensar eso, me sentía con las mismas ganas de hacer cosas malas, miraba con profundo respeto y deseo cosas que me habían aliviado años atrás. Pero no pude, por miedo a que empeorase todo más, no hice nada. Quería, os juro que jamás había estado tan convencida de algo, tan determinada a hacerlo... Estaba todo planeado. No me lo llegó a notar absolutamente nadie, me fue fácil esconderme en sonrisas y comedia, hacerles creer a todos que mi vida iba como un engranaje nuevo. Ni de coña, llegaba a casa y me tiraba a "dormir la siesta" que eso se traducía más en llorar y llorar en silencio sin que nadie me molestase. Las noches eran lo peor, abrazada a mi querido osito de peluche, gritaba en silencio y mordía la almohada para que no oyesen mis sollozos. Nadie se dio cuenta, a nadie le importé lo suficiente.

Un despojo humano al que manejar según las necesidades de cada uno, en eso me convertí durante tres meses. Si eso ya es jodido de por si, lo es más aún cuando nadie se da cuenta. ¿Qué te pasa? Era una pregunta que a veces me hacía... Nada, estaba pensando, era mi respuesta. Pero solo quería morirme y estaba pensando en todos mis errores, culpabilizándome de ellos cada vez que le miraba fijamente. ¿Qué miras? Me preguntaba. A ti, eres guapo, le respondía... Le respondía eso por no ponerme a gritar todo mi dolor, por no llorar y pegarle a todo porque veía su cara, veía su estado de ánimo, me lo imaginaba en su cama llorando el día que pasó todo y mi alma se rompía un poquito más. Soy un ser cruel, asqueroso y despreciable, me repetía mil veces al día.

Ahora es peor, porque pensaba que con el paso del tiempo se arreglaría pero, cinco meses después, tengo muy claro que esto jamás se va a recuperar. Es lo que hace que esté tan mal, que tenga las pintas que tengo con la cara echa una mierda... No tengo ganas de nada, ni de ir de compras, cosa que siempre me sube un poquito la moral. Tengo 4 jerseys, dos sudaderas y tres vaqueros, los voy alternando y para la lavadora, llevo tres meses vistiendo así, no me molesto en nada, me doy asco. Jamás pensé que la culpabilidad hiciese tanto daño, jamás pensé que podría sufrir tanto por un error, jamás pensé que volvería a estar sola...

28 de abril, el día que más duele de toda mi vida. Me rompe el alma, mi querido 28 de abril.

domingo, 2 de abril de 2017

Cabreada de cojones

Estoy cabreada. Cabrada de absolutamente con todo el mundo pero, en especial, estoy cabreada con vosotros. Oh vaya novedad, teniendo en cuenta que hace meses que ni os miro y que estáis bloqueados (si, id a mirar si aún no os disteis cuenta, una prueba mas de lo muchiiiiisimo que os importaba jajaja). Estoy tan hasta la polla... y lo peor es que no ha sido culpa vuestra todo esto, empezó por ser yo una autentica gilipollas. Tampoco espero que lo entendáis, pero por si queréis perder vuestro tiempo durante 5 minutos analizándolo... Ahí va:

Todo empezó por mi culpa, por confiar y abrirme a alguien que no conocía de nada, sentí como que eras muy comprensivo y me inspiraste mucha confianza y seguridad. Ese fue mi error mas gordo (y el primero). Hablé demasiado y dejé que notases mis inseguridades muy pronto, y no te costó usarlas en mi contra para hacerme sentir una mierda. Pero yo te perdonaba, me reía con tus chistes y era como "ya no estoy enfadada" pero, lo que en realidad no sabía, era que estaba dolida, y eso fue creciendo y creciendo en mí hasta que explotó hace apenas dos meses y medio. Pero tranquilo, sin rencores, tu por tu lado y yo por el mío pero déjame en paz porque ahora si que estoy cabreada y tu me puedes conocer eufórica o triste, pero cabreada nunca me has visto y créeme que si tu te consideras como un cabrón con la gente y que puedes joderla a tu antojo, yo soy mucho peor cuando se me sabe provocar debidamente, así que yo que tu, no seguiría jugando con la suerte. Ah, y me la pela que no te guste como escribo, lo hago porque me da la gana y si no te gusta no lo leas, pero tampoco tienes que andar diciéndomelo por whats por decir, si fuese rollo crítica constructiva de "a mi no me gusta por esto, esto y esto otro" pues vale, pero el "no me gusta nada" y cambias de tema... Vuelves a dejar claro que solo buscas hacer daño. Y luego vas de "eres mi mejor amiga" pero también me dijiste "yo realmente te follaría si adelgazases", no me toques las narices, ¿que clase de amigo le suelta esas burradas a alguien? Tanto la de que "me follarías" como la de "si adelgazas". Mira de verdad no tengo palabras para lo que pensaba que eras y lo que eres realmente.

Y bueno, tu tampoco te vas a librar, aquí si se habla se hace bien. Eras mi amigo, desde hacia cinco putos años, y por alguien que conociste hace menos de un año, has mandado a la mierda a mi y a otra persona. ¿Qué te ha aportado que nosotros no? Con nosotros lo pasabas bien, nunca te empujamos hacia nada malo y siempre íbamos a dar una vuelta o de pancheo en tu casa con la play y demás. Él solo te ha hecho fumar y hacer demás cosas que, sinceramente, tampoco es que te hayan aportado nada bueno (y si, tu casi me arrastras a ello también, otro de mis grandes errores en el mes de diciembre). Sinceramente aunque tu hayas hecho "menos" me duele mas tu traición e indiferencia porque te consideraba mi mejor amigo, y siempre que tengo un mejor amigo/a me acaba clavando el puñal. Confié en ti, y ya sabes que entre nosotros siempre hubo muy buen rollo y confianza, pero al final preferiste mandarlo todo a la mierda por un puñado de celos y por dejarte influenciar por otro. Que ojo, yo reconozco que me dejé influenciar por vosotros y que, justamente eso, ha sido lo que me jodió la vida en cuestión de una semana. Si tan solo la semana del 5 de diciembre al 11 del mismo mes hubiese pasado de vosotros (en especial de ti y la estúpida "semana de oro"), ahora mismo yo estaría perdonada y feliz con la persona que realmente me quiere y busca lo mejor para mí. Pero que bah, era mas fácil actuar con la polla que con la cabeza y así nos fue todo.

En definitiva, estoy muy pero que muy quemada, tanto por lo vuestro como por darme cuenta de que yo lo empecé todo. Si queréis hablar me parece bien, pero no vamos a quedar ni nada, un día que me pilléis por el instituto o por la calle me paráis y me preguntáis (da igual que esté quien ya sabéis, no me importa vaya, así podréis hasta hablar con él si os da la gana). Pero es la última vez que podréis hablarme, porque después de esa, no quiero que me volváis ni a saludar. Vosotros podéis elegir: o se acabó para siempre todo, o me preguntáis por qué y se acabó para siempre todo, pero no quiero tener mas relación con ninguno de los dos, bastante se me jodió la vida en apenas una semana como para tener que vivir con eso y con el sentimiento de no haberos puesto en vuestro sitio (que creo que es lo que lleváis necesitando mucho tiempo y nadie se ha atrevido a deciros).

domingo, 11 de diciembre de 2016

Invierno

Y otro año más, se acaba el verano y empieza la época fría. Empieza el otoño, donde aún hace calor y empiezas a asimilar que no vas a volver a la playa hasta dentro de nueve meses, que vuelves a la rutina de pasarte toda la semana madrugando, y de tarde matándote a estudiar para nada, porque luego por dos décimas no entras a la carrera que te gusta y ya estás condenado a hacer algo que no te llena, solamente para no decepcionar a tus padres.

Se acaba el otoño y llega el invierno, el frío, cuando realmente echas de menos aquellos abrazos y piensas "joder, si no hubiese sido así, ahora tendría a alguien que me abrazase en pleno diciembre". Porque es así, en verano todos tenemos tiempo para salir, pasarlo bien con amigos... Pero en el puto invierno es cuando necesitas tener a alguien que te diga "peli, mantas, pizza y mi casa" y saber que ese plan es mejor que salir a emborracharte y ligar con tres personas (o las que sean). Cuando te tapas con las mantas y piensas que ojalá tuvieses a alguien calentándote los pies con los suyos propios, o frotando su nariz con la suya para hacerte reír.

Echo de menos sonreír a mitad de un beso y si joder, quiero que me besen la puta sonrisa todos los días de mi vida, y que me hagan reír e incluso llorar. Quiero a alguien con quien mis sentimientos y emociones se intensifiquen por mil, alguien que haga que mi corazón vaya a mil cuando hago una tontería... Alguien que merezca la pena.

Es fácil ¿no?, sales de fiesta, conoces a alguien, te "pillas" por esa persona y tienes una historia de mierda que no llega a los seis meses. Yo no quiero eso, si salgo de fiesta es para no acordarme al día siguiente, para que cuando un amigo me diga "hiciste eso" o "dijiste esto" pueda echar las manos a la cara y gritar "¡QUE VERGÜENZA!" porque se que, de no haber sido por el alcohol o por la adrenalina de pasármelo bien, no lo hubiese hecho. Quizás la solución sea no pensar, hacer las cosas dejándote llevar, coger una botella de alcohol, beberla con amigos en un garaje y pasarlo bien, sin pararse a pensar en el futuro. Quizás la solución sea el tiempo, o buscar cariño en otra gente, mendigar abrazos para sentir que tu invierno no es tan frío... Pero no, no hablo de la estación, si no de cada uno porque, inevitablemente y aunque estemos a 30 grados, cada uno tiene su invierno interior, los 365 días del año, sin importar nada más... Todo el mundo puede sentirse helado incluso en la estación más caliente del año y eso, es realmente triste.

martes, 10 de mayo de 2016

Machacada

Sinceramente, no se como empezar esta entrada, de echo  ni si quiera las tengo todas conmigo para subirla, pero desde hace un mes mas o menos, solo me siento machacada.

Aguanto, no digo nada o grito durante cinco minutos y luego como si nada hubiese ocurrido, me pisoteas cada vez que quieres, solo tienes que empezar una discusión y decir "es culpa tuya" o "déjame en paz" o "yo no lo voy a hacer, ya está"... Esa última seguro que te suena mas que las anteriores, por que deben de ser tus palabras favoritas:

-Yo no voy a pedir perdón
-Yo no voy a arrastrarme
-Yo no voy a escribir ese mensaje
-Yo no voy...

Es constante, una vez tras otra, y yo me callo y lo aguanto todo, normal que llegue un punto en el que te grite cuatro cosas pero claro, "la culpa es tuya porque no se por qué me gritas".

Voy a lanzar una última advertencia: O dejas de ser tan gilipollas, o vas a ver como me largo sin poder venir detrás mía. Lo supere una vez, y que ahora que me la suda casi todo, voy a poder volver a hacerlo.
Tan solo piensa: ¿cuánto tiempo llevo sin dedicarte una entrada? ¿Por qué será? Porque no tengo nada bueno que decir. Si, es cierto: ESTOY MACHACADA.

viernes, 22 de abril de 2016

Reflejo

Me miro al espejo y me devuelve la mirada una cara demacrada, con lunares o pequeñas manchitas haciéndola aún mas horrible. Las ojeras decoran mi rostro permanentemente y la sonrisa simplemente no sale. No me gusta mi nariz (plana por el medio), no me gustan mis labios (demasiado finos para mi gusto), no me gustan mis pómulos (muy marcados), no me gustan las arrugas que me salen al gesticular, ni la cicatriz de mi barbilla... Odio tener brackets, la forma de mi lengua, odio tener un paleto un poco mas elevado que el otro, no tener un diente porque aún ni salió bien la cirugía (que llevan repitiéndome ya 3/4 veces).

Hay veces que miro mas allá de mi cara, y observo en mi reflejo un cuello con demasiada carne, unos pechos que podrían estar mas arriba y colocados, unos brazos demasiado gruesos, una barriga para nada plana, una cintura exageradamente marcada, un culo ligeramente celulítico, unos muslos enormes, unos gemelos anchos...

Me miro las manos y solo siento asco, ni me gustan mis dedos ni como son mis uñas, no crecen y, cuando por fin lo hacen, se me rompen enteras. Mis pies son demasiado sensibles, sangrando al mínimo roce con un calzado nuevo, mi ombligo demasiado profundo, mi cintura demasiado ancha...

Sin embargo, hay veces que el espejo refleja una chica diferente, alguien que esta medianamente "buena", que parece que se va a comer el mundo y nada va a pararla, ¿cuándo pasa eso? Fácil, cuando está sola en casa y no va a ir a clase. Es complicado de explicar, pero ir a clase es como un reto, rezas porque te dejen en paz ese día, que no te hable nadie que no sea tu amigo o te respete, suplicas no tener que andar de un lado para otro por el insti, y bajas la cabeza y haces que estas muy concentrada en una conversación para que no vean que te están haciendo daño los comentarios de al rededor. Es muy sencillo hablar y puchar a alguien en voz alta para que te oiga, pero si esa persona no te ha hecho nada, ¿por qué tienes que tratarla así? Quizás lo único que quiere es que actúes como si fuese invisible... Pero eso nadie lo ve.

Por eso estoy harta y cansada, de agachar siempre la cabeza y luego pagarlo con las pocas personas que me respetan, quiero cambiar pero no puedo fingir ser quien no soy: alguien obsesa consigo misma, obsesa con los demás, alguien a quien la rabia le ciega y le hace perder mas que ganar. Debería controlarme pero, ¿que voy a poder controlar si mi reflejo aún me gana en todos los asaltos cuando me acerco al espejo?.