Me hace mucha gracia que después de siete meses, sea ahora cuando preguntas por qué estoy enfadada y que no entiendes mis motivos. Tuviste muchas oportunidades para, no se, intentar demostrarme que te importaba como amiga, pero no aprovechaste ni una.
Nunca confié en nadie tanto como en ti y en tan poco tiempo, quizás porque llegaste cuando tuve una muy mala racha o, simplemente, porque te supiste hacer valer, pero la cosa es, que en menos de dos meses, eras mi mayor apoyo. Estarás acostumbrado a tener miles de amigas que van lamiéndote el culo por ahí, pero sabes que yo hicieses lo que hicieses, te ayudaba y cuando algo no me parecía bien, te lo decía. Antes de las navidades, nos sentábamos juntos en todas las clases y, sin pensarlo siquiera, te convertiste en mi mejor amigo.
Abrazabas cuando hacia falta, secabas las lágrimas de mi cara y siempre conseguías hacerme sonreír... ¿Sabes dónde estuvo el problema? Tu fuiste el problema en sí. Me ilusionaste, me dijiste que me querías y que solo yo te importaba. Sabías de sobra lo poco que confiaba en los tíos y lo mal que lo habia pasado y aún asi, a pesar de todo lo que eras para mí, decidiste que formaría parte de tu coleccion de "logros".
¿Cuántas te perdoné? ¿Cuántas te pasé sin decirte nada? Me parece a mi que demasiadas... Si no me querías, la primera vez que me dejaste podrías habermelo dicho bien claro y no andar ahora te dejo, ahora vuelvo... Asi mil veces, como hacías. Llegó un momento que pasaste olímpicamente de mí y pensaba que era culpa mía, que yo te estaba haciendo infeliz y que tenía que cambiar. ¿Cómo pude ser tan gilipollas? En serio que creía que todo era mi culpa y, por mas que me lo advirtieron, no hice caso a nadie de que eras nocivo para mí.
No te puedes imaginar lo que llegué a llorar o a hacerme por ti, me jodiste todo el verano pero no te culpaba... Quizás cuando me di cuenta ya era demasiado tarde para arreglar las cosas, porque desde hacía meses nuestra amistad ya no existía. No quiero marear mas el tema, ni yo soy nada para ti ni tu eres nadie para mi.
Pero lo que me jode es que ahora andes metiendo mierda, si no te importo, ¿tanto te cuesta dejarme en paz sin tocar los cojones? Porque ya estoy harta que vayas poniéndome de puta para arriba cuando tu eres el Don Juan, y no me digas que no, sabes de sobra que tengo razón. No creo que te cueste tanto dejarme de una maldita vez en paz, que no te metas mas en mi vida, en lo que hago o con quién esté porque ya no tienes ese derecho, lo perdiste en el mismo momento que mientras yo sangraba, tu me contabas que habías empezado a salir con una.
¿Sabes lo mas gracioso? Que después de leer esto (si lo lees) seguirás sin entender por qué estoy tan enfadada, porque en eso consiste ti vida, en hacer cosas y luego manipularlas para que la culpa sea de otra persona. Reflexiona sobre esto: ¿Era la Sara del año pasado la que te gustaba porque sí, o era porque esa Sara te follaba y la de ahora no? Piénsate eso, y date cuenta del tipo de persona que eres. Eso si, mi amistad ya no la vas a recuperar.
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