Te necesito. Si, después de miles de veces que me lo he negado y me he repetido a mí misma que no, me acabé dando cuenta que solo me estaba mintiendo. Te necesito más que un vagabundo a un trozo de pan, que un pez al agua, que una persona al oxígeno, que un enamorado a su pareja. Y, en cierto modo, eso es lo que me pasa, que te necesito como un enamorado a su pareja pero con la diferencia de que tu ni eres mi pareja, ni nunca lo fuiste.
Lo siento pero es cierto, nunca fuimos una verdadera pareja porque cuando tú estabas conmigo, pensabas en otra. Es triste, pero cierto y ambos lo sabemos. Supongo que tu intención no era hacerme daño pero en fin, que poder decirte ya que no te haya dicho… Podría darle mil vueltas para que la realidad no fuese tan horrible, para que no te sintieses tan mal, pero al final la cosa se reduce a las mismas palabras: Cuando había superado una depresión, tú me hundiste en otra más profunda.
También siento esto, el no atreverme a decírtelo a la cara y tener que esconderme detrás de este blog, porque escribiendo es la única forma que tengo de expresar todo lo que siento, de no decir ni una sola mentira, de hacer mi alma transparente… Escribir es ya lo único que me queda para revivir recuerdos.
Ya está todo perdido, no quiero volver a tener nada contigo pero… Cada vez que recuerdo alguno de tus besos mi cabeza grita ``MAS, MAS, MAS, NO LO MANDES A LA MIERDA SI VUELVES A TENER UNA OPORTUNIDAD´´ Pero no. No voy a hacer caso a eso. No después de tantísimas lágrimas, heridas, depresiones, borracheras… No pienso volver a joderme a mi misma por un beso o un puto polvo. Mientras dura me siento infinita, y luego igual, pero siempre, siempre, siempre, acabas haciendo o diciendo algo que me aplasta de nuevo y no voy a volver a pasar por ello.
Me han dicho que dijiste que te arrepentías de hacer lo que hiciste conmigo y que quieres que te diga, si yo ya me hubiese tirado a otros pues bueno, me la sudaría un poco. Pero joder, que la perdí contigo y que ahora me vengan diciendo esto… Me ha tocado en la moral bastante. Quizás no tenía que haberme lanzado tanto, haber esperado, pero te quería tanto y tenía tanto miedo de no estar a la altura, que al final me dejé llevar. ¿Y para qué? Para no parar de darle vueltas, de pensar en que lo hiciste porque estabas necesitado, de que nunca significó nada para ti, de que fue porque si y sin ninguna otra razón. Que igual no, pero no se… Es un poco jodido todo esto.
Vuelvo a decírtelo, te necesito. No para follar, eso se acabó. Te necesito como amigo, que me ayudes a superar esto, que si lo necesito me des un puto abrazo y que si un día me vez llorando, no me preguntes, limítate a secarme las lágrimas. Porque la realidad es así, eres mi mejor amigo y te necesito. Es irónico que necesites a la persona a tu lado que más daño te ha hecho. Quiero que me vuelvas a hacer reír con tus tonterías y que me riñas cuando me paso bebiendo, que eres la única persona que me sabe mantener a ralla y, eso al fin y al cabo, es lo que hace que te quiera tanto.
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