Quizá halla que poner algo de nuestra parte para conseguir lo que en realidad queremos. Dejarnos de tonterías y timideces porque sabes exactamente lo que quieres y es una gilipollez mentir sobre ello por vergüenza. Lo sueltas y sonríes. Vale que te puedas sonrojar o que te de palo pero... Ver una sonrisa en esa persona cuando le dices lo que justo estaba pensando hace que todos tus miedos se evaporen y la esperanza los sustituya.
Y luego ocurre, no sabes como has llegado a ese punto ni si has echo bien pero cuando te quieres dar cuenta estas en pleno éxtasis de felicidad, sintiéndote infinita, recordando todas y cada una de las sensaciones que ya has vivido con anterioridad y, con solo ese recuerdo, tu piel se eriza y tu te sientes mas tu, dejas de actuar por complacer a la gente, ahí es cuando eres mas tu misma y menos una actriz.
Que si, es dificil mostrar nuestra parte cariñosa a la gente pero, cuando encontramos a alguien que merece la pena, nos sale solo. Cada vez que lo ves tus pupilas se dilatan, te muerdes el labio y una sonrisa boba aparece en tu rostro.
Y así poco a poco esa persona se va ganando un huequito en tu corazón, pasito a pasito te vas olvidando de todo lo malo y solo piensar en verle y decirle algún chiste que oiste tan solo por verle sonreir, porque dices que no, pero sabes de sobra que esa sonrisa enamora y de echo ya lo ha hecho. Cuando te das cuenta solo quieres dormir para soñar con él y levantarte para verle, el resto del mundo deja de tener importancia y solo piensas en sentir sus labios sobre los tuyos. ESTÁS PERDIDA.
Cuando sientes eso estás perdida y bien bien jodida. Solo vas a sufrir una y otra y otra vez y es cuando la almohada empieza a ser tu compañera: Te escucha, siente tus lágrimas sobre ella, recibe miles de golpes conducidor por la rabia, la ira y la frustración. Lo dicho, perdida, destrozada, utilizada... Así es como siempre se acaba, intentas dar una segunda e incluso tercera oportunidad y cada vez te destrozan mas...
Es entonces cuando te das cuenta que se está mejor sola, sin dolor, en tu mundo, sin amor, cuando descubres la felicidad de odiar las relacciones y eso, al fin y al cabo, es la solución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario